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Claudio Gajardo

Este tatuador se introdujo a este arte por necesidad, en aquellos años estudiaba una carrera universitaria, pero la responsabilidad con su hijo le exigió obtener nuevos ingresos. Siendo siempre hábil en el dibujo, se la jugó por empezar a tatuar, y fue su mismo papá quien lo ayudo para comprar su primer kit y así empezar a experimentar y vivir el tattoo.

¿Tuviste algún maestro?

No, soy totalmente autodidacta, busqué gente para que me aconsejara pero hubo buenos resultados. Me compré mi primer kit en octubre del 2013, y ahí empecé. El primer gran salto fue cuando me cambié a las máquinas de los Hermanos Alonso, de hecho ellos mismo me enseñaron a calibrar las máquinas y todo, estoy muy agradecido.

¿Qué fue lo más difícil en tu inicio?

Lo más básico era difícil, como poner la aguja, las posturas correctas para tatuar, el uso correcto de los insumos para cada trabajo, y tampoco sentí mucho compañerismo a la hora de aprender, creo que eso nos falta en general.

¿Recuerdas tu primer tattoo en un estudio?

Empecé en mi casa, supe básico todo. Cuando salí de la casa a un estudio te cambia totalmente el panorama, empiezas a entender que no todos piensan como tu, a veces te tratan de tirar para abajo y cosas así. 

¿Háblanos de tu estilo?

A mi de siempre me gustó dibujar cosas pequeñas y detalladas, yo hago Full Color minimalista y también me gusta aplicar Dot Work, desde pequeño me gustaron los detalles. Siempre estoy haciendo un estudio de que pide la gente y que está pegando, y cuando algo ya se está saturando, trato de buscar o agregar algo para hacer la diferencia, para ser único en mi trabajo.

¿Cuál es tu proceso de diseño?

Mis cotizaciones no duran 10 minutos, sino unos 40 minutos, o media hora, pasa que en ese transcurso de tiempo trato de mezclar en mi cabeza lo que la gente quiere, con lo que yo quiero proponer. Empiezo a inspirarme, desarrollo una idea en mi cabeza en base a toda la información que el cliente me va dando, para eso necesito hablar mucho con el cliente, y así generamos un feedback que logra entregarnos un resultado.

¿Has ido fuera de Chile?

No, la verdad que nunca he salido del país, este año pienso hacerlo. He tatuado con otros artistas que vienen de afuera eso sí, Pedro Garcia y Camilo Tuero.

¿Cómo ves el nivel de nuestro país?

Esta bastante profesional y bueno, he visto a varios que hacen Neo Tradicional o New School y cada vez son más pulcros, muy buenas líneas sólidas. El Black and Grey también cada vez está más bueno, y el Realismo, que yo creo que el nivel de acá es muy grande.

¿Cómo logras esos colores tan geniales en tus trabajos?

Primero que todo me baso en una rosa cromática, por ejemplo, si voy a usar un morado, uso todos los tonos que estén a la par de este, que nacen de sus mismos principios de color. Hago degradaciones que sean armónicas, que no sea un mancha de color.

¿Influye la medida de la aguja?

Todo influye, yo no trabajo con paletas que sean más grande que 15 Magnum, de hecho hago minimalismo con esa medida, y también con 7 Magnum, uso la Round Magnum (“lengua de gato”) para Watercolor, y a veces también para trabajos sólidos, porque te deja bien plano el color al centro y se degrada hacía el las líneas. Para hacer los detalles utilizo 1RL, 3RL y a todo reventar 7RL. Yo trato de hacer una pintura en la piel.

¿Tus tintas favoritas?

Me gusta mucho la Intenze, me da resultados que quiero, los colores prevalecen muy bien en la piel, mi sueño es tener una muralla completa con colores Intenze, mi paleta en sí son de alrededor 70 colores, para un solo tono tengo 7 u 8 variedades, mis trabajos necesitan tener esa versatilidad, me gusta hacer tatuajes personalizados, que sean únicos para cada persona.

¿Tus máquinas favoritas?

Tengo 8 máquinas de bobina y una solo rotativa, pero ahora quiero cambiar todo al sistema de cartridge, porque es más cómodo y los resultados son geniales. Quiero comprarme una HM, y también mantener mi máquina de bobina de los Hermanos Alonso, siempre me ayudan, me calibran las máquinas y eso me gusta y ayuda a mi trabajo.

¿Siempre fuiste preocupado de tratar bien al cliente o lo aprendiste en el camino?

Sí, desde un principio fui atento con mis clientes, vengo con una crianza de ser altruista, de preocuparse por el prójimo. Mi abuelo era comerciante, mi padre mantuvo esa idea de tratar bien al cliente, entonces eso lo absorbí y también lo desarrollé más con mis estudios de ingeniería comercial y marketing, entonces para mi es importante mantener un feedback y una buena relación con el cliente. 

¿Está bien pagado el tatuaje en Chile?

Desde hace un tiempo sí, quizás antes se regateaba más. Lo que sí creo que el hacer trueques y casi regalar el trabajo no le hace bien a la cultura del tattoo, uno debe hacer valer esto, debe hacer valer su trabajo.

¿Qué consejo le darías a los que están empezando?

Bueno, les va a costar mucho posicionarse, porque el nivel está muy alto, si les tiran mierda siempre sigan enfocados, no se comparen con el tatuador que está al lado, porque estarás atrapado en eso, habrá resentimiento y cosas que no te aportan. Deben estudiar, trabajen, el nivel está muy alto, cada vez háganse más profesionales. Amen el tatuaje.