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Juan Rojas

De retratar a sus profesores en el colegio, Juan Rojas pasó a plasmar su trabajo en la piel de sus clientes. Aunque en sus inicios exploró el “arte oscuro” inspirado por tatuadores como David Jorquera y Paul Booth, en la actualidad, su mayor obra está basada en el realismo “la gente me pedía retratos y me dejé llevar por ese estilo”, admitió.

Como muchos, fue autodidacta. Según explicó, en Antofagasta –de donde es oriundo-, eran muy pocos los tatuadores y llegar a ellos era muy difícil. Pero eso no lo detuvo, a los 17 años armó su primera máquina y comenzó a practicar en sus compañeros del liceo. Aunque, no fue hasta que tuvo 19 años cuando se dedicó al tatuaje por completo.

Su recorrido por la industria del tatuaje comenzó con el boca a boca de amigos y conocidos que lo recomendaban, de esta forma su popularidad creció y pudo tatuar a muchos incautos.

Cuando se trata de “tatuajes difíciles”, el antofagastino siempre dice que sí. Admite que aunque no le gusta tatuar axilas, manos o cuellos, siempre le entretiene ver un buen resultado. Juan advierte además, que hacer un codo, por ejemplo, es muy complicado: es rugoso, la piel se mueve mucho y se deforma. Pero para este artista todo se puede lograr con un buen diseño.

¿Cómo destacar?

“Es muy difícil destacar en esta industria (…) por eso es importante tener una buena propuesta. No importa si tienes la mejor técnica y haces una sombra perfecta, si la propuesta no es interesante va a ser muy difícil sobresalir”, sentenció Rojas. En su caso, para escapar de la norma comenzó a realizar más trabajos a mano alzada para conseguir diseños únicos.

Insumos y técnica

Su abanico de agujas es bastante variopinto. Entre las round liner ocupa la 3 y para rellenar las 9, 17 y 21 magnum curve son su elección.

En cuanto a máquinas, aunque admite que las de motor se ajustan más a él, este artista de la tinta comenzó con bobinas las cuales aseveró, no cree que vayan a morir nunca, “es cuestión de gustos”, agregó.

En la actualidad, Rojas tiene en su stand lo que llamaríamos la divina trinidad de las rotativas: una Spectra Xion de FK Irons, la Nano Elite de la Inkjecta y una Cheyenne. A este artista le gusta escoger el mejor pincel dependiendo del trabajo. “La Xion es muy suave, me gusta para hacer retratos (…), para algo grande utilizo la Inkjecta, y para pieles más complicadas -una rodilla por ejemplo, ocupo la Cheyenne”, destacó.

Y hablando de insumos, las principales herramientas de Juan son la clásica Dynamic y una Light Grey Sumi de la Intenze.

Sobre el diseño

Para desarrollar su idea este artista del retrato es veloz, de un día a otro ya puede tener la propuesta lista. Lo único que Juan necesita es saber el lugar del cuerpo que va a tatuar, para de esa forma crear su diseño basado en la anatomía. Aunque los detalles admite, son algo que puede cambiar al momento de meter la tinta en la piel.

Además del tatuaje, Rojas expresa todo su lado creativo a través de la pintura, el graffiti y el dibujo, siempre intentando innovar en todas sus facetas como artista.