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La calidad no es un acto, es un hábito – Edición 21

Hola amigos de Makuza!, quisiera mencionar una frase de Aristóteles que dice: la calidad no es un acto, es un hábito. Un oficio es la tradición artesanal que heredamos, y según este principio, el ser artesano del tatuaje me ha llevado por caminos impensados.

Como muchos ya saben, mis inicios fueron duros y autodidactas, pero la fuerza que me brindó esta pasión ha movido cada uno de mis pasos y, me ha demostrado que la constancia, la humildad y, por sobre todo, el imparable crecimiento es el fruto de mis ganas de nunca rendirme y aprender cada día, en cada tatuaje, a esforzarme y ser mejor.

Hoy en día pienso en la fragilidad de este oficio, que como muchos otros: zapateros, carpinteros, herreros, etc. ven su futuro en peligro por la vertiginosa y excesiva rapidez de las nuevas tecnologías para realizarlos y así el artesano va apagando la tradición para no morir en la rueda de la modernidad. Entonces el tatuaje pierde más que ganar cuando las nuevas generaciones ven en este un trabajo fácil y sencillo y no un oficio heredado de personas que lucharon por engrandecer y cambiar la forma en que la sociedad ve el arte del tatuaje.

En el mundo y en Chile hay muchos chicos y chicas con un talento increíble, hay muchos de ellos que lamentablemente ven el camino fácil, pero quedan otros tantos que asumen y están conscientes de que el camino largo y difícil es el que más satisfacciones da y el que más aprendizajes entrega. En Japón esto se llama “shuhari”. Invito a que las nuevas generaciones manejen su talento en razón de su pasión, para que cada uno de sus trabajos en este camino sea de calidad en base al hábito de crecer humildemente en este oficio. Espero que lo tomen de la mejor manera posible y opten por el camino adecuado con honestidad y humildad, que son dos valores sin los cuales no hay crecimiento y que respeten esta cultura que es la base de los que eleg